Cuando el jugador más viejo en la historia de los Mundiales hizo la parada de su vida
Essam El-Hadary, portero egipcio, estableció un récord histórico en Rusia 2018 al detener un penalti a los 45 años
El 25 de junio de 2018, Essam Kamal Tawfik El-Hadary, portero de Egipto, se convirtió en el jugador de mayor edad en disputar un partido en la historia de la Copa Mundial de la FIFA, con 45 años y 161 días, durante el encuentro contra Arabia Saudita en Volvogrado, Rusia. Además de romper el récord, El-Hadary protagonizó una de las atajadas más memorables al detener un penalti, aunque su equipo perdió 2-1. Este hito deportivo refleja tanto su longevidad como su calidad bajo los tres postes.
Trayectoria y legado de Essam El-Hadary
Nacido en 1973 en Damieta, Egipto, El-Hadary tuvo un inicio difícil en el fútbol debido a la resistencia de su familia, que prefería que se enfocara en sus estudios. Sin embargo, su pasión lo llevó a entrenar en secreto, a veces caminando kilómetros descalzo para poder jugar. Su carrera despegó en 1996 cuando fichó por el Al Ahly, el club más grande de Egipto y de África, donde ganó 8 ligas locales, 4 Champions africanas y 3 Supercopas continentales.
Como guardameta, se destacó por sus reflejos y carácter, siendo pieza clave en la “generación de oro” de la selección egipcia que conquistó cuatro Copas de África entre 1998 y 2010. Su desempeño ante delanteros africanos de élite, como Didier Drogba, lo catapultó a la fama. Drogba incluso lo definió como “el rival más difícil de toda su carrera” y “una auténtica pesadilla”.
La parada histórica en el Mundial de Rusia 2018
Durante el partido contra Arabia Saudita, Egipto ganaba 1-0 cuando se sancionó un penalti a favor del rival. El-Hadary, capitán y titular, se estiró para detener el potente disparo de Al-Muwallad con la mano izquierda, desviando la pelota hacia el travesaño. Aunque la selección egipcia terminó perdiendo 2-1, la actuación del portero fue un momento emblemático del torneo y un testimonio de su valentía y experiencia.
Un símbolo dentro y fuera del campo
El-Hadary también es recordado por sus celebraciones peculiares: tras cada título, se subía al larguero de su portería para bailar mientras comía una sandía que los aficionados le lanzaban desde las gradas, un gesto que se volvió icónico.
En 2008, con 35 años, decidió dar el salto a Europa fichando por el Sion de Suiza, aunque su aventura fue breve y controvertida, generando tensiones con su exclub y la FIFA. Más tarde, jugó en diversos equipos de Egipto, Sudán y Arabia Saudita, hasta que en 2020, a los 47 años, anunció su retiro tras casi tres décadas de carrera.
Este récord de longevidad sigue vigente, y su historia inspira a futbolistas y aficionados en todo el mundo. La FIFA reconoce estos logros como parte del legado que enriquece la historia del fútbol internacional.
Para conocer más sobre la historia y récords del Mundial, la página oficial de la FIFA ofrece información detallada y actualizada.
Essam El-Hadary permanece como un ejemplo de perseverancia y pasión por el fútbol, demostrando que la edad no es un límite para alcanzar grandes hitos deportivos. Su legado seguirá vigente en cada Copa del Mundo que se juegue.
Fuente de la imagen: https://www.abc.es/deportes/futbol/mundial/jugador-viejo-historia-mundiales-hizo-parada-vida-20260706235820-nt.html



