Francia enfrenta nuevas protestas sociales entre tensiones y medidas de seguridad
Miles de personas marchan en varias ciudades para exigir mejores condiciones y rechazar el aumento del costo de vida
Este sábado 24 de octubre de 2026, entre 410,000 y casi 800,000 personas participaron en manifestaciones pacíficas y algunas no autorizadas en distintas ciudades de Francia, protestando contra el encarecimiento de la vida y apoyando las demandas de estudiantes de secundaria. Las autoridades, que desplegaron 70,000 agentes y decretaron toques de queda en barrios específicos, respondieron con medidas estrictas para controlar las protestas, generando un ambiente de alta tensión.
Contexto y desarrollo de las protestas
Desde finales de septiembre, estudiantes de liceo han exigido mejores condiciones educativas, lo que ha motivado una serie de movilizaciones sociales que se han extendido a distintos sectores de la población. Este sábado, la convocatoria reunió a decenas de miles en ciudades como París, Lyon, Lille, Toulouse y Nantes.
En París, la prefectura modificó el recorrido oficial de la marcha hacia una zona menos céntrica, sin embargo, entre 110,000 y 250,000 personas acudieron a la protesta. Léa Berthelot, actriz de 26 años vestida como Marianne, símbolo de la República francesa, declaró:
“En este momento estamos sufriendo un grave ataque contra nuestra libertad, ya sea nuestra libertad de manifestar. Se hace todo lo posible para disuadirnos de hacerlo, se nos priva de los lugares importantes, simbólicos de París”.
Medidas de seguridad y respuesta del gobierno
Ante el temor de nuevos disturbios tras las protestas violentas de la semana pasada, el gobierno de Emmanuel Macron, que dejará el poder en mayo próximo, aplicó toques de queda nocturnos desde el lunes en barrios considerados sensibles y prohibió manifestaciones no autorizadas, salvo aquellas convocadas por actores legítimos como sindicatos.
El despliegue policial incluyó unidades de élite, soldados de la misión Sentinelle, vehículos blindados, helicópteros y drones. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que aunque no hubo incidentes mayores, 135 personas fueron detenidas y se incautaron objetos peligrosos como bolas de metal y una katana.
Las autoridades responsabilizan a grupos ultraderechistas y oportunistas, especialmente jóvenes de suburbios, por actos de vandalismo y saqueos que afectaron a casi 3,000 comercios la semana pasada. Como medida preventiva, muchos establecimientos protegieron sus vitrinas con tablones o decidieron no abrir.
Reacciones políticas y sociales
El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O’Flaherty, hizo un llamado a los gobiernos europeos para que respeten el derecho a manifestarse y prioricen la desescalada de la tensión. En Francia, los chalecos amarillos anunciaron una nueva movilización para la próxima semana contra lo que califican como una “deriva autoritaria”.
Además, las principales centrales sindicales convocaron una huelga general para el 5 de noviembre, argumentando que el gobierno no ha atendido las demandas sociales. Jean-Luc Mélenchon, líder de la izquierda radical, urgió a Macron a ceder ante las exigencias para evitar un desenlace violento.
Paralelamente, en Orleans, unas 11,000 personas protestaron contra el partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN), cuyo congreso político se celebra este fin de semana entre estrictas medidas de seguridad. La líder Marine Le Pen lidera actualmente las encuestas rumbo a las elecciones presidenciales de 2027.
Las protestas sociales en Francia reflejan la creciente tensión en un país que enfrenta crisis económicas y demandas sociales profundas. Mientras el gobierno busca mantener el orden, las voces de la ciudadanía continúan expresándose en las calles, en un contexto que seguirá siendo clave para la próxima elección presidencial.
Para más información sobre derechos humanos y manifestaciones pacíficas en Europa, puede consultarse la página oficial del Consejo de Europa.
Fuente de la imagen: https://www.elnuevosiglo.com.co/internacional/francia-vive-nuevas-protestas-sociales-entre-tensiones-y-seguridad






